Características de un buen estudiante

Características que todo buen estudiante debe tener

Los alumnos con éxito en las aulas suelen presentar características similares, independientemente de su origen cultural, edad o sexo. Al identificar los rasgos de un buen estudiante, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar esas características que les reportarán el mayor beneficio.

 

Características de un buen estudiante

Afán de aprender

Un buen estudiante prospera en la escuela gracias a su afán por adquirir conocimientos. La mayor parte proviene de los padres y de otras personas en la vida del niño que le han ofrecido una gran cantidad de cosas interesantes por descubrir.

Hacer del mundo un lugar intrigante que los estudiantes quieran explorar es importante. Sin embargo, los padres que trabajan demasiado este concepto corren el riesgo de que su hijo pierda la motivación y se queme en el proceso de aprendizaje antes de que empiece el colegio.

Por muy importante que sea el aprendizaje, los niños necesitan tener mucho tiempo libre, solos y con sus compañeros, para jugar y crear, no sólo para estudiar.

 

 

Estudiantes con afán de aprender

 

 

Hábito de la lectura

Uno de los factores cruciales para garantizar el éxito académico de los estudiantes en la escuela es cultivar una cultura de la lectura. El amor por la lectura comienza desde pequeños. Esto desarrollará una actitud positiva hacia la lectura, una habilidad que pueden llevar consigo desde la escuela primaria hasta la educación superior.

Disposición a realizar el esfuerzo necesario

Un buen estudiante está dispuesto a hacer el esfuerzo necesario para sobresalir en la escuela y más allá. Los padres pueden inculcar este valor a una edad bastante temprana, mostrando a sus hijos la recompensa que puede suponer hacer un gran trabajo.

Cuando un niño aprende a estar orgulloso de su trabajo, también aprenderá a seguir con sus tareas incluso cuando se encuentre con un reto. Esto hará que su hijo esté bien encaminado para convertirse en un gran estudiante.

Respetar a los demás

No todo son habilidades académicas. Los padres también deben enseñar a sus hijos a respetar a todo el mundo y sus bienes. Un buen estudiante no coge las pertenencias de los demás sin su permiso y las trata con sumo cuidado.

Del mismo modo, un niño debe aprender a respetar a sus compañeros y a los adultos a cargo respetando primero a sus padres. El respeto y la obediencia son valores esenciales que debes inculcar a tu hijo desde el principio. Al fin y al cabo, se les exigirán estos valores cada día en las aulas, desde la escuela primaria hasta las universidades en coacalco o de cualquier parte del mundo.

 

Habilidades emocionales y sociales sólidas

La escuela es uno de los entornos en los que un buen estudiante se beneficia de ser amable con los demás. Los niños necesitan mostrar habilidades emocionales y sociales incluso en ausencia de sus padres.

Estas habilidades pueden cultivarse antes de que empiece el colegio mediante actividades sociales bajo la atenta mirada de los cuidadores de los padres. Además, los alumnos deben aprender a expresar sus sentimientos de forma adecuada a los demás. Este es un factor importante incluso fuera de la escuela que les ayudará a lo largo de su vida.

 

 

Habilidades emocionales de un buen estudiante

 

 

Motivación propia

Un buen estudiante comprende la alegría que se deriva de la realización de una tarea de forma independiente. Por ello, pueden enfrentarse a tareas difíciles en el aula sin necesidad de ayuda adicional.

Los padres pueden utilizar tareas sencillas en la casa para proporcionar el trabajo de base que sus hijos necesitan. De este modo, consiguen que sus hijos se sientan miembros de la familia y desarrollen la disciplina necesaria para realizar sus tareas.

 

Persistencia y coherencia

El aprendizaje se produce de forma constante y lenta, como por ejemplo el proceso de aprender a leer. Se trata de pasos, desde sostener un libro por el lado correcto y diferenciar entre fonética y letras hasta la fluidez y los años de práctica.

La constancia es cada vez menos frecuente en los niños y adolescentes, y algunas de las áreas más afectadas son los idiomas, las matemáticas y la música. En cada campo, debe haber un dominio de algunas habilidades fundamentales que sólo llega con la práctica.

 

Asociarse con los profesores

La relación de un  estudiante con sus profesores es crucial para su éxito en la escuela. Un buen estudiante reconoce que sus profesores son sus aliados, no sus enemigos.

Sin embargo, los padres suelen considerar que esta relación está totalmente en manos de los profesores. No es así. Los grandes alumnos contribuyen a crear esta sólida relación. Ven a sus profesores como recursos inestimables con los que deben asociarse.

Es fácil notar a estos alumnos cuando participan en clase, hacen preguntas para entender mejor un tema y buscan la ayuda de sus profesores cuando es necesario. Esto puede conducir a un mejor rendimiento académico a largo plazo.

 

Los alumnos con éxito presentan una multitud de rasgos similares. Sin embargo, estas características no siempre se dan de forma tan natural como se cree. Cuando los padres y los profesores fomentan estos rasgos desde el principio, los niños disfrutan de unos años productivos y exitosos a lo largo de su experiencia escolar y más allá para ser un buen estudiante.

 


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